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lunes, 25 de febrero de 2013

Venezuela 12º lugar mundial en procedimientos medico quirúrgicos de belleza

Es decir, en lo que coloquialmente conocemos como cirugía plástica, aunque el cuadro incluye también los procedimientos no quirúrgicos (láser, inyecciones). En América Latina estamos de 4º, luego de Brasil, Colombia y México, según publicó la revista National Geographic en su edición de Diciembre de 2012.

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No parece que en Venezuela se esté haciendo al "hombre nuevo" que dijo el Che, en todo caso una "mujer nueva" versión Osmel Sousa. No "castrocomunismo", sino "mastoculofilia", si me permiten. O una nueva redistribución de la renta petrolera: a las tetas y el culo. Bueno, mejor lo dejamos así.

Falta de "Ubicatex": 45 detenidos y 40 heridos en Madrid, y la prensa española dice "conmoción en Venezuela"

Recuerdo un conocido mío que cuando uno le decía cualquier cosa, como por ejemplo "Estás un poco gordo" o "Tu mujer está muy bonita" te contestaba con un descolocante "¿Comparado con qué?"
La prensa española parece que necesita urgentemente que le apliquemos el mismo trato.

Hoy domingo 24/02/13 en su edición impresa el diario español "El Mundo" (dije "El Mundo", no "Inmundo", ojo) publica OTRO ARTÍCULO MÁS SOBRE VENEZUELA, con su usual diarrea de adjetivos, especulaciones, matices, dramatizaciones, medias verdades y así.

Para comenzar, titula "Conmoción en Venezuela":

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¿Conmoción? ¿podrían definirnos "conmoción"? Yo creo que están un poco confundidos. Conmoción seguro hay en un país donde ayer hubo 45 detenidos y 40 heridos por manifestaciones de un pueblo harto de pasar hambre mientras la corrupción campea en las alturas:



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Numerosos detenidos en las manifestaciones, muchos de ellos menores
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El autor de las memorables líneas de El Mundo", un tal Daniel Lozano, apunta socarronamente que el Presidente se reunió 5 horas con su gabinete PERO no se ha juramentado, asunto que como todos sabemos menos él fue resuelto por el Tribunal Supremo de Justicia. Si recuerdas aquella famosa fábula del viejo, el muchacho y el burro, te darás cuenta que aquí tenemos una situación similar. Si se puede reunir horas con su gabinete es malo, pero supongo que si no pudiera también. Si no se juramenta es malo, pero supongo que si se juramenta sin haber salido del hospital ni tener un diagnóstico definitivo, también sería malo. Hace años que sabemos que sea lo que sea que haga Chávez, a la prensa farsante de derecha le parecerá malo. Afortunadamente Chávez lo sabe desde hace años y no les para bolas.
De igual modo, tacha de "sorprendente" una cadena dada para informar sobre la salud de Chávez: también habría sido negativo que no la hubiesen transmitido. Hagan lo que hagan, siempre están en contra, como sabemos que es el himno de la oposición venezolana:


Tan inteligente análisis del señor Lozano no podría estar libre de la usual lluvia de clichés, como hablar del Vice-Presidente como "hombre fuerte", así como adjetivar abundantemente y matizar al gusto, para dar la impresión de que en Venezuela no hay democracia. ¿Comparada con cuál, con la mala caricatura que hay en España que empobrece, reprime, arresta y envía a un forzado exilio a sus ciudadanos?


Luego este humorista continúa refiriéndose a ese prócer de la valentía y la decencia llamado Capriles Radonski, a quien califica como "líder opositor" y cita diciendo "La pandilla de mediocres cree que somos tontos..." Nuevamente, ¿comparado con quién? Si una pandilla de mediocres le gana primero en elecciones presidenciales por 12 puntos y luego 20 de 23 gobernaciones, ¿cómo queda él? La respuesta flota en el viento...


Cita a dos eminencias: al secretario ejecutivo adjunto (?) de la MUD, un tal Ramón José Medina, y al "prestigioso jurista José Ignacio Hernández", ambos muy famosos en su casa a la hora de la cena, probablemente, pero que quizá algún lector que busca "literatura de evasión" para olvidarse de que vive en un Reino que se hunde en la miseria y la corrupción crea que se trata de gente "de la farándula" o algo así en Venezuela.

No podía dejar de mencionar la supuesta "inquietud y malestar" por la "incertidumbre" en Venezuela, como no podía dejar cliché sin mencionar el tal Lozano. Hoy salí a la plaza a caminar, estaban los niños jugando, los jóvenes con su fútbol y sus patinetas, los viejitos europeos chismeando, los árabes y chinos con sus bebés,  los deportistas caminado o trotando, los enamorados besándose, etc. Lo que no vi por ninguna parte fue "malestar o inquietud", que parece que sí genera España en abundancia dentro y fuera de sus fronteras por su crítica situación:

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En fin, la prensa española se parece a esas viejas que pasean con su fea hija solterona y que cuando ven a una bella muchacha que pasa le murmura para consolarla: "¡Pero fíjate qué arrugado tiene el codo!"

sábado, 23 de febrero de 2013

Mientras España se hunde en la corrupción y miseria, su prensa alienta un nuevo golpe en Venezuela

¿Creyeron que el episodio de la infame portada de El País sobre Chávez fue un hecho fortuito y aislado? Por supuesto que no. Miren esta pieza del diario español "La Razón" del 21 de febrero de 2013:

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Vemos que el quid de este artículo es que, según el autor Ángel Sastre (muy apropiado apellido ya que se construye una realidad a su medida, aunque nada angelical) Chávez está prácticamente desahuciado. En el primer párrafo cita como fuente de esta revelación a unos "analistas", pero luego, a mitad del artículo, revela que su "fuente" son simplemente las declaraciones de Eleonora Bruzual, "columista de El Universal", sin hacer mención a los poderes psíquicos, credenciales médicas o acceso al alto Gobierno venezolano que pueda tener la "analista" para no sólo soltar semejante afirmación como si fuera la Ley de Gravedad, sino para que este "periodista" la valide publicándola como revelación divina. ¿Esto es periodismo? ¿Ese señor estudió para perpetrar esta penosa página amarillista de propaganda de terror?
En otro punto, habla de que "el chavismo autorizó la filtración de datos de un estudio de opinión pública que ya lo ubica como virtual ganador en un escenario electoral". Más adelante, cuando habla de sondeos que dan a Capriles una desventaja de 15 puntos por debajo de "el delfín de Chávez" (en realidad son 16), ya sabemos que se refiere a la encuesta de Hinterlaces, que no es ninguna "filtración", sino una encuesta a la que además hizo referencia por TV José Vicente Rangel el fin de semana en su programa "José Vicente Hoy".
Cuando habla de un supuesto "desabastecimiento" y "descontento", no cita tampoco ninguna fuente, así como elude referirse al más reciente informe de la FAO que declara que Venezuela está libre del hambre. Extraño "descontento" con el gobierno de un país donde el pueblo le otorgó 20 de las 23 gobernaciones en las pasadas elecciones del 16 de diciembre.
Y sigue adjetivando, manipulando y mintiendo: tilda de "bunker" al Hospital Militar donde se trata al Presidente Chávez, cuando es un hospital público que sigue atendiendo a la población. Ya quisiera ver al Rey de España tratándose en el mismo hospital donde lo hacen (o hacían, porque ya no hay acceso a la salud) sus súbditos.
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Y, como guindilla, hace referencia a las intrusivas declaraciones del Departamento de Estado de EE.UU. en términos tan contradictorios que primero titula "EE.UU. exige", para luego recalificarla ya no como exigencia sino como "sugerencia", al referirse a la justificadísima reacción del gobierno venezolano ante la intromisión yanqui. "Casualmente" usan la misma frase que los fascistas de abril de 2002 esgrimieron para justificar su golpe: "vacío de poder", por lo que además podemos concluir que el artículo no tiene nada gratuito, sino que tiene toda la intención de ser parte de una tramoya mediática de validación de un nuevo golpe de Estado en Venezuela, nada menos. En fin, una pieza más para el museo de los horrores de la comunicación española neocolonial.

Por su lado, el día anterior ese retrete comunicacional conocido como "El País" de España, excretó lo siguiente:

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De igual manera, con caracterizaciones y tergiversaciones que caricaturizan a los venezolanos, porque la raíz de odio de estos diarios y pseudoperiodistas es el racismo neonazi.
De nuevo se tilda de "búnker" al hospital público donde se trata Chávez, así como que las mujeres que hacen una misa no son fieles católicas o cristianas, sino "fieles a Chávez" (será que tiene un harén, o algo así, ya que la intención, epito es caricaturizar, deformar, ridiculizar, por un supremacismo repugnante racista e intolerante que padecen en estas redacciones).
Habla de una planta para los "jerarcas del régimen", ojo, no dijo para el alto gobierno, para el Presidente, no, "os jerarcas del régimen". Sigue con su caracterización descalificadora y ridiculizante. Luego dice que el hospital era una "taza de plata" mientras era de uso exclusivo de los militares antes del gobierno de Chávez (ésos si que no eran "jerarcas del régimen", ¿no?) hasta que el gobierno salió a compartirlo con los pobres y entonces se echó a perder. pobres  Es toda una confesión de la mentalidad supremacista y excluyente de quien perpetra esas líneas, ya que para él es mejor un hospital reluciente y que apenas sirva a la élite que lleno de esea gentuza pobre que necesita la atención. ¿Pero quién es este señor Alfredo Meza que expulsó este adefesio? Pues además de tener responsabilidade seditoriales en el diario de extrema derecha venezolano "El Nacional", el señor Meza trabajó nada más y nada menos que ¡en la campaña presidencial de María Corina Machado, la Xena de la extrema derecha venezolana!
Para colmo, a quien cita el "periodista" de manera bastante gratuita por cierto como refrencia de lo que antes era el Hospital Militar en cuestión, es nada menos que a Fernando Ochoa Antich, ¡ex ministro de Defensa de Carlos Andrés Pérez luego del Caracazo! ¡Ése si era un "jerarca del régimen" que masacró a miles de venezolanos en las calles con armas de guerra y los reprimió duramente por meses! Es de suponer que sepa bastante de cómo mantener a las masas "tierrúas" a raya, en vez de que ensucien los hospitales con su presencia. Ya vemos de dónde le viene la imparcialidad y estilacho a este pasquín.
Luego menciona la idiotez de que "agentes secretos" se han incorporado al servicio médico. ¿Y qué esperaba, que dejaran a Chávez sin custodia? A nadie escandaliza que por donde se mueva Obama, por ejemplo, veamos un ejército de tipos enfluzados hablándole misteriosamente a sus solapas, cando no hacen un escándalo por tirarse gratis a las trabajadoras sexuales locales, como hicieron en Cartagena, y que además para no dejar lugar a dudas se llama precisamente "Servicio Secreto". Pero si están en custodia de Chávez, eso sí es "particular". Otra vez el racismo pendejo de esta prensa mediocre.

Lo otro que nos podemos preguntar es ¿en qué clase de modelo celeste creen que viven los editores de diarios españoles para dedicarnos sus iluminaciones acerca de lo que debe o no ser una sociedad o una democracia? Porque desde mi punto de vista tienen bastante rabo de paja para acercarse tanto a la candela:
Por ejemplo, a final de 2011 el Partido Popular y los "socialistas" del PSOE entonces en el poder pactaron una Reforma Constitucional a puerta cerrada para limitar el "gasto público" (lo que suponemos que no ayuda a que los españoles la pasen mejor). ¿Se imaginan que algo así pasara en Venezuela, que se reforme la Constitución en petit comité? ¡Fin de mundo! Pero no, eso no pasa aquí, eso pasa en la "democrática" España:

Y juzguen ustedes mismos por lo que sigue si les parece que desde España poseen alguna moral para evaluarnos a nosotros de cualquier manera, sea en lo político, social, económico o de cualquier otra manera. A mi me parece que tienen bastantes problemas y carencias para atreverse a querer dar lecciones de conceptos y maneras de vivir que desconocen, como libertad, democracia o justicia.  Y menos aún si lo hacen a través de la mentira, la manipulación y un inaceptable racismo. Vean ustedes si no tienen problemas:




Y podría poner más, pero ya da pena.
¡Déjennos en paz, sinvergüenzas!

viernes, 22 de febrero de 2013

El antichavismo sociopático, problema de salud pública

Primero que nada debo dejar en claro un par de cosas: ni soy siquiatra ni nada parecido ni pretendo serlo, ni creo que todo aquél que piense diferente a mi esté de algún modo afectado del coco. Sin embargo espero que algunos coincidirán conmigo en que hay una preocupante desviación de comportamiento de un grupo de nuestra población hacia algo que no puede ser calificado sino de nefasto o peligroso.

En las normas más elementales de comportamiento humano, al menos en sociedades relativamente diversas como la nuestra, se consideraba “de mala educación” y casi tabú indagar a una persona a quien no conocemos lo suficiente sobre sus intereses políticos, religiosos o sexuales. Hasta una superficial indagación en las preferencias deportivas era admitida, y eso sólo si se realizaba con tacto. Yo no sé si seré un conservador o anticuado, pero creo que es un código muy saludable de convivencia. En lo que se comienza a considerar que en mi terror ante la posibilidad de que mi nuevo vecino o compañero de trabajo, e incluso amigos de mis familiares o amigos sean eso que me produce aversión (comunistas, negros, homosexuales, judíos, musulmanes, etc.) justifica que me salte ese código para hacer indagaciones personales cuasi policiales, estoy en problemas. Desde el “Manual de Carreño” se establecen estos códigos elementales de comportamiento que sirven para que en nuestra cada vez más abigarrada vida comunitaria las chispas provenientes de nuestro roce social no devengan en incendio. Pero ahora veo con creciente preocupación que muchos comienzan a saltarse estos códigos de convivencia, de respeto, de tolerancia, porque algunos individuos o comunidades se sienten amenazados, es decir, una aparente amenaza a su “modo de vida” justifica “saltarse a la torera” esta norma elemental. Y considero eso tremendamente peligroso y una pérdida terrible para nuestra sociedad tan heterogénea.

Hablo por supuesto de cierto antichavismo histérico, cuya más terrible manifestación la pude ver en los años del golpe y el paro, en el 2002 y 2003, pero que lamentablemente nunca han desaparecido y han vuelto a surgir con fuerza durante las últimas elecciones presidenciales y, particularmente, con la enfermedad del Presidente Chávez. Yo he dejado de comunicarme con amigos entrañables, no por nuestra diferencia de posición política, sino porque su carga de odio hace imposible toda conversación normal. Yo no entiendo ni entenderé, por ejemplo, si mi amigo o amiga de derecha sabe perfectamente cuál es mi posición, ¿por qué se empeña en “hurgarme las narices”? Sobre todo teniendo en cuenta que si abordamos alguna discusión (cosa que repito, evito todo lo que puedo) y asumo mis argumentos, invariablemente y para mi tristeza del otro lado los argumentos van siendo paulatina e indeteniblemente sustituidos por una creciente ira y reactividad que anulan toda racionalidad. Ni hablar del vecino o vecina que de buenas a primeras se pone ha hablar contigo en el ascensor o el mostrador de la farmacia sobre la horrible miseria que sufre gracias al rrrégimen, para hablarte a continuación de su último viaje cuyo sólo costo en boletos bastaría para que mi familia coma cinco años. Pero incluso esto es más o menos normal. Pero hay cosas que me parece que no lo son.

Yo tengo edad suficiente para recordar los gobiernos de AD y COPEI, que me desagradaban y me parecían ya entonces la farsa que han demostrado ser, pero no recuerdo que yo o ninguno de los muchos amigos cuya aversión a esos partidos era verdaderamente radical se alegrarse porque alguno de sus dirigentes tuviese un cáncer, por ejemplo. O peor, sentir que la enfermedad y la muerte pueden ser aliados tuyos para conseguir un fin cualquiera. Bueno, de montones de gente así están llenas las cárceles, pero hablamos de tu vecino, o de tu amigo, alguien que no ha matado aún, pero que disfruta de matar en su mente. Hablamos, por ejemplo, de que un amigo o amiga se sienta aliado con la enfermedad que se llevó a mi papá. O las hordas que cuando creyeron que habían acabado con Chávez en 2002 salieron a acabar con el chavismo. Pero cuando el chavismo regresó, yo no vi hordas lléndose hacia el este de Caracas a desquitarse, aunque en esas urbanizaciones ricas hicieron todo lo posible por merecer su castigo, portándose como verdaderos sociópatas las breves horas que duró el carmonazo.

La agresión que en días recientes hicieron a un adulto mayor en las cercanías de la embajada cubana y que gracias a que fue grabada en video pudimos conocer en todo el país, es apenas otra muestra más de esa lamentable y repulsiva actitud que una parte de la derecha venezolana ha asumido contra sus compatriotas, y lo peor es que es exaltada por los medios de comunicación y, hasta donde sabemos, ignorada (léase consentida, léase entonces alentada) por quienes debieran impedir este comportamiento y/o castigarlo cuando surja. En este nuevo y lamentable episodio, un señor mayor era acosado por una turba de estos jóvenes neonazis y uno llegaba al punto de arrancarle de un manotazo el marcapasos que llevaba en la cintura. Cuando digo “neonazi” no es gratuito: ¿qué referencia histórica tenemos de un grupo humano que se creyó con derecho a abusar y hasta exterminar a los otros en virtud de su supuesta “superioridad”?

Tenemos pues un grupo social que desconoce las normas no escritas de respeto y tolerancia, pero peor: ¡también desconoce las Leyes e Instituciones y hasta al Estado mismo! Desde hace tiempo desconocen al Consejo Nacional Electoral (sólo cuando pierden, eso sí), desconocieron la Constitución y a todo el Estado en el golpe de Abril de 2002, desconocen al Presidente, a las Leyes, y a nosotros los chavistas. Lo peor es que en ese desconocimiento meten a todo el mundo, chavistas o no, y recuerdo que cuando aquélla “ola de pánico” (otra de las tantas que han inventado) sobre los colegios, cuando un señor dijo que le parecía bien que regularan las matrículas porque no todos podían pagarlas, entonces otros le gritaron “Bueno ¿y por qué no te llevas tus hijos a Cuba?” Y lindezas por el estilo. Sí, porque además, entre su interminable arsenal de odio ahora añaden también la xenofobia: ahora todo lo cubano les espanta. Insisto, su parecido con los nazis es cada vez más notable.

En este episodio queda claro otra de sus más lamentables facetas: su absoluta falta de solidaridad. Yo no puedo entender qué puede hacer que una gente de Cumbres de Curumo o de La Trinidad se sienta amenazada porque la gente de San Agustín del Sur tenga casa nueva, por ejemplo, o que todos puedan estudiar, que haya menos pobreza, que la salud no sea sólo para algunos, etc. Se llega al punto de negar cualquier aspecto positivo de este gobierno, incluso los que verifican organismos como la UNESCO, CEPAL, FAO, PNUD, etc. Y me refiero a que los niegan quienes pueden entender lo que las cifras de estos organismos significan, gente que estudió, que tienen títulos universitarios. Es decir que simplemente no les da la gana de verlos. Así de simple.

Y otra de sus lamentables “cualidades” es la absoluta incapacidad de hacerse responsables. Desde que Chávez asumió su responsabilidad por el alzamiento del 92, hasta anteayer que nicolás Maduro asumió la responsabilidad por no haber llevado los controles adecuados en la asignación de divisas como uno de los factores que originó la reciente reforma cambiaria, en el campo opositor no ha habido que yo recuerde al menos ni una acción ni remotamente similar. De hecho, perdieron las presidenciales por más de doce puntos en octubre, y 20 de las 23 gobernaciones en diciembre y nadie se ha hecho responsable de semejante debacle. Por el contrario, ¡andan pegando lecos por ahí como si hubiesen ganado!

Todo ello me hace pensar que no están bien de la azotea, y no es broma. No lo digo por los dirigentes, que mediante esta maniobra se perpetúan en sus cargos y han hecho de ser opositor un negocio rentable, vitalicio, y mucho más seguro que ser gobierno, sino por la masa opositora.

Resumiendo, este sector de la oposición se comporta así:
  • No atienden a normas de convivencia o respeto, como no sean las de su propia comunidad “privada” (como la mafia)
  • No reconocen la autoridad del Estado ni los mecanismos democráticos para dirimir diferencias (las elecciones sólo las respetan cuando ganan, igual que las decisiones de los tribunales)
  • Desprecian al “otro” y lo tildan de inferior, y como ellos son “superiores”, cualquier cosa que hagan está justificada
  • Asimismo, para “defenderse” de lo que supuestamente los amenaza, se valen de cualquier arma en cualquier instancia, y luego se niegan a sumir ninguna responsabilidad por sus acciones. ¿Recuerdan que luego del golpe de 2002 nadie estaba allí, sino que todos estaban “comprando querosén”? ¿O el lamentable episodio del joven que fue asesinado por pretender construir su casa cerca de un sector de clase media en Valencia?
  • Tienden a reunirse en hordas para realizar sus acciones, como los camisa marrones nazis, el KKK o la mafia: recordemos el asedio a la embajada de Cuba (en 2002 y otra vez ahora), el asalto a la residencia del Gobernador de Táchira durante el golpe, el intento de linchamiento a Rodríguez Chacín, etc.
  • Absoluta incapacidad de tomar ninguna responsabilidad. ¿Quién asumió la responsabilidad del golpe de Estado de 2002? ¿O de abolir la Constitución y los poderes durante el mismo? ¿Quién asumió la responsabilidad por haber permitido que se asediara la embajada de Cuba y la dejaran sin agua ni electricidad? O por lo menos: ¿Quién asumió las monumentales derrotas electorales de octubre y diciembre de 2012?

Ahora lean esto:

  • “La sociopatía, también conocida como trastorno de personalidad antisocial (TPA), es una patología de índole psíquico que deriva en que las personas que la padecen pierden la noción de la importancia de las normas sociales, como son las leyes y los derechos individuales”
  • “Entre las características más comunes del TPA se encuentran la ausencia de empatía y remordimiento, también una visión de la autoestima distorsionada, una constante búsqueda de nuevas sensaciones (que pueden llegar a extremos insólitos), la deshumanización de la víctima o la falta de preocupación a las consecuencias. El egocentrismo, la megalomanía, la falta de responsabilidad, la extroversión, el exceso de hedonismo, altos niveles de impulsividad, o la motivación por experimentar sensaciones de control y poder también son muy comunes”

  • La sociopatía es un trastorno mental donde el individuo es incapaz de responsabilizarse o de adaptarse a las reglas, normas o costumbres sociales que lo rodean. También se le conoce Como trastorno antisocial de la personalidad. Es cuando al individuo no le importan las personas que lo rodean, ya sean las que integran su comunidad, su familia e incluso la humanidad y otras formas de seres vivos, animales y plantas. o cuando no le importa o no puede detenerse de pisotear los derechos, garantías o prerrogativas ajenas, si con ello logra cumplir sus deseos.

    Artículo sustraído de http://www.ejemplode.com/39-psicologia/2071-ejemplo_de_sociopatia.html  Ejemplo de Sociopatía
  • sociopatía
Alteración de la personalidad que se caracteriza por la ausencia de responsabilidad social y por una incapacidad para adaptarse a las normas éticas y sociales de la comunidad.
Diccionario Mosby - Medicina, Enfermería y Ciencias de la Salud, Ediciones Hancourt, S.A. 1999.
http://www.esacademic.com/dic.nsf/es_mediclopedia/50983/sociopat%C3%ADa



Lo que quiero decir con esto es que una cosa es tomar una posición política y otra es ser un sociópata, y que peligrosamente nos estamos acostumbrando a pensar que es normal que una parte de nuestra oposición tenga un comportamiento que clara y lamentablemente se puede definir como sociópata.
Este comportamiento no es genético o producto totalmente de las vivencias del individuo que manifiesta esta conducta. Yo creo que si bien puede haber una base en la personalidad de algunos que favorezca esta tara, sin duda los medios de comunicación como “Globovisión”, “El Nacional”, “El Universal”, “CNN”, etc., etc., con su habitual cantinela macartista, consumista, hedonista, xenófoba y definitivamente neonazi han hecho un daño posiblemente irreparable en una parte de nuestra población. Ahora, los medios de comunicación son los principales pero no únicos responsables. Los mensajes de incitación al odio, discriminatorios, supremacistas, xenófobos, etc., deben ser rechazados y combatidos cuando provengan de cualquier ámbito: centros de educación, autoridades eclesiásticas, políticas o empresariales, etc.
Debemos denunciar esta situación, encararla, y sobre todo, hacer una gran campaña que deje al desnudo la miseria y la podredumbre de la propaganda de odio que sectores muy poderosos dentro y fuera del país hacen contra la Revolución en Venezuela en particular pero contra toda la izquierda latinoamericana en general. Ojalá el ya gastado llamado del comunicólogo mexicano Fernando Buen Abad de crear una política multinacional para hacer frente a este problema no haya sido olvidado, porque ante el actual escenario de globalización es casi nulo lo que un solo país pueda hacer al respecto.

No podemos permitir que se siga promocionando el miedo, el odio, el egoísmo. Mirémonos en los espejos de la Alemania Nazi, de la Chile de Allende y luego de Pinochet, de la Colombia escindida y fraticida. Como dice Walter Martínez todos los viernes en la noche en su programa “Dossier”, en esta Tierra de Gracia conviven las tres grandes religiones del mundo en sana paz como en ningún otro lado. Demostremos que amamos ese símbolo de la convivencia en la diferencia.

No creo en las prohibiciones, y en este tiempo es imposible impedirle a la gente que vea el contenido que desee ver, pero sí podemos dejar claro, mediante regulaciones y normas, que en nuestra sociedad no queremos ni vamos a permitir que el odio irracional, el supremacismo y la xenofobia sean objeto de admiración, sino más bien de nuestra total y decidida repulsa.


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jueves, 21 de febrero de 2013

Wall Street Journal: Chávez regresó a BOGOTÁ, Venezuela

No es de extrañar que en el exterior no tengan ni idea de lo que sucede en América Latina. Según el Wall Street Journal del martes 19 de febrero de 2013, Chávez habría regresado a "Bogotá, Venezuela". Y lo dice en primera plana (ver destacado amarilllo):




Puedes verla aquí también: http://www.screencast.com/t/6iDUfrfMt 

Lo peor es que dice que "Chávez llega a casa entre dudas" ¿Cómo no va a ser entre dudas si estos no saben ni siquiera diferenciar la capital de Venezuela de la de Colombia? Y luego quieren ser autoridad sobre cualquier bolsería que publiquen. Definitivamente la prensa con Chávez se está superando a sí misma en sus marcas de ignorancia e incompetencia.

miércoles, 20 de febrero de 2013

La derecha y el falso enunciado de la "igualdad de oportunidades"


El discurso del Presidente chileno y anfitrión de la Cumbre de la CELAC Sebastián Piñera con motivo de la instalación de su primera Cumbre el 27 de enero de este año me llamó muchísimo la atención por la repetición que se me antojó machacona de una palabra: “oportunidad”. Y no es, como nunca son sus discursos, uno largo: son 2,189 palabras, unas cuatro cuartillas. La palabra “oportunidad” aparece 17 veces en el breve texto. Tampoco es de mucho extrañar, ya que siendo él millonario, debe sentirse orguloso de su capacidad de no dejar pasar ninguna “oportunidad” para incrementar su inmensa fortuna. De hecho, sus acciones en las múltiples empresas de las que es propiatrio se apreciaron considerablemente luego de su ascenso a la presidencia de La Moneda (permítanme el juego de palabras), llevándose así un alegrón como servidor público en su primer día de “trabajo”. Pero volviendo al tema, ¿por qué esa insistencia que tienen los liberales (sobre todo si están forrados) en la palabra “oportunidad”?

El asunto lleva directamente a una consideración filosófica que es la base del “sálvese quien pueda” o lo que es el equivalente en la ecuación, “jódanse quienes no puedan”, de la “justificación” de la injusticia del capitalismo, que tiene su epítome en la frase célebre “los pobres son pobres porque quieren”.

Todos hemos escuchado hablar de los EE.UU. como “el país de las oportunidades”. ¿Has escuchado alguna vez que es “el país de los Derechos”? Yo no, por lo menos. Y es que de eso se trata: el capitalismo, como las turbinas de una hidroeléctrica, necesita de un gran desnivel para funcionar. Sabemos que desde hace más de un siglo a EE.UU. ingresan ingentes masas de pobres desde México, centro y Sudamérica y la información que puedes encontrar hoy es que ya no son pobres en su lugar de origen, pero son pobres en EE.UU., con carencias elementales, sin derechos a salud, educación o pensión, etc. De vez en cuando uno entre millones se destaca entre los demás y logra tener cierto nivel de vida, o incluso hacerse millonario o político con cargo, lo que allá es lo mismo. A eso lo llaman “el sueño americano”. Y yo me pregunto, ¿Qué clase de “sueño” es el que condena a millones a una vida de miseria, desesperanza y exilio a cambio de que exista un puñado “triunfador” que en cuanto tiene unos dólares se olvida de sus hermanos? Yo creo que eso es más pesadilla que sueño.

Para que a esta atrocidad moral se le pueda “lavar la cara”, se inventó el mamotreto de la “igualdad de oportunidades”, lo cual quiere decir, básicamente, que el sistema puede ser considerado “justo” si yo le brindo a los ciudadanos “oportunidades iguales” para su desarrollo. Bajo este contexto, quien no “triunfe” es porque no le da la gana, ya que el sistema te brindó todas las oportunidades y si no supiste aprovecharlas es tu problema. Lo que se traduce en que la sociedad y el Estado renuncian a cualquier responsabilidad sobre los “perdedores”, ya que ellos “han renunciado a las suyas”. De hecho, como los señores feudales que consideraban su posición privilegiada y la miseria de los demás como “designios de Dios” por lo cual no eran su responsabilidad, estos nuevos señores feudales sostienen que los pobres son pobres porque renunciaron o porque no tienen la habilidad y talento que ellos sí. Es decir, que los pobres son pobres porque quieren. Esto lo dejó entrever el ex candidato presidencial estadounidense Mitt Romney cuando dijo que “no estaba preocupado por los más pobres” porque ellos “tienen su red de seguridad”. El calado que esta visión tiene en la sociedad estadounidense lo vemos en sus películas y series, donde hasta los niños están obsesionados por que ellos o sus padres no sean “perdedores”. No es sorprendente que sea una obsesión, por cuanto es un asunto de supervivencia, ya que allá los “perdedores” van a vivir en casas rodantes que no ruedan, en estacionamientos que se convierten en depósitos de los humanos que están excluidos, ya que al no tener acceso a las universidades cada vez más caras, pierden también el acceso al mercado de trabajo mejor remunerado y a los beneficios que este trae: poder adquirir una vivienda, seguros médicos, garantizar la educación de los hijos, etc. De hecho, los últimos indicadores sociales de EE.UU dicen que la desigualdad social es cada vez mayor: cada vez los pobres son más pobres y más numerosos y los ricos son menos y más ricos. Y esto pasa no sólo en EE.UU., sino en todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que incluye a los países más “desarrollados”. Incluye a Chile, por cierto, cuyo Índice de Gini según este mismo organismo es de 0,50, uno de los más altos en el mismo (el de Venezuela, según la CEPAL es de 0,397, siendo 1 la máxima desigualdad y 0 igualdad perfecta).

Sin pretender hacer un análisis muy profundo, aunque sin duda valdría la pena, podemos decir algunas cosas sobre ese modelo de la “igualdad de oportunidades”:
  • ¿No es llamativo que los gobiernos que más glorifican el modelo de “igualdad de oportunidades” sean los más desiguales?
  • ¿Como puede un Estado ofrecer “igualdad de oportunidades” en medio de una sociedad brutalmente desigual? Que en sociedades tan desiguales se hable de “igualdad de oportunidades” es una tomadura de pelo, una estafa.
  • ¿Cómo puede sostenerse moralmente ese modelo? Es decir, sostener que basta ofrecer “igualdad de oportunidades” (que como he dicho en una sociedad desigual es una mentira del tamaño de una catedral) para librarse de toda responsabilidad social es absolutamente inmoral. Mientras unos pocos acumulan enormes riquezas, otros millones padecen miserias atroces. Si alguien se queja se le dice “es que no supiste aprovechar tus oportunidades”. Eso convierte a los ciudadanos en concursantes, y a los derechos humanos en un Kino. Es evidente que el Kino está hecho para que sólo unos pocos puedan ganarlo, como cualquier lotería, por muy justa y transparente que sea. En efecto, cada quien tiene tantas oportunidades como cupones pueda comprar (ya aquí comenzamos desigual, ya que muchos ni siquiera pueden comprar un boleto). Evidentemente, el Kino no está hecho para que todos ganen. Nuestras sociedades tampoco. No sólo para que no todos ganen, sino para que exista un volumen de miseria suficiente para permitir que el modelo siga funcionando: mano de obra barata, masas poco o nada instruidas ajenas a toda participación política, etc.
  • Este modelo también equivale a la “Ley de la Selva”: “Yo me salvo, ustedes se joden” Cuando en 1859 Darwin publicó su teoría sobre la evolución a través de la selección natural, refería que en virtud de su capacidad de adaptarse a su entorno unos individuos prevalecían sobre otros. Claro, se refería al mundo natural. Pero trasladar esa explicación del mundo natural y querer convertirla en justificación para que en las sociedades humanas unos grupos dominen sobre otros es no sólo inmoral, sino peligrosísimo. Adolf Hitler hizo creer a millones que llamar a otros “inferiores”, esclavizarlos y exterminarlos era el deber y el privilegio de la superioridad. Ya sabemos en qué terminó eso. Por eso afrimo que el discurso excluyente de la derecha venezolana es profundamente fascista, ya que pretende reservarse para unas élites (o meritocracia) el manejo del país y se enferma cuando nosotros hablamos de Poder Popular, democracia participativa y protagónica, etc. Detrás del discurso de la “meritocracia” hay un supremacismo cuyo tufo neonazi se le huele a veinte cuadras. Bastante persecusión vimos el 12 de abril de 2002, y bastante racismo vemos en sus manifestaciones de camisas negras. Repito, el modelo de “igualdad de oportunidades” es moralmente inaceptable, ya que equipara a los seres humanos con fieras y, lo peor, es que justifica cualquier cosa que se haga para “triunfar”, ya que si el sistema se basa en una gigantesca inmoralidad, no se puede esperar que la sociedad que sale de semejante estructura tenga alguna ética. Por ello los valores morales han sido sustituidos por los mercantiles, el ser por el tener, y la gente no mira cuán inteligente eres tu sino tu teléfono.
  • ¿Qué es lo “bueno”? Podríamos decir que aquello que produce felicidad sin dañar a nadie. Entonces, lo “mejor” sería lo que produzca más felicidad a mayor número de gente sin discriminar a nadie, ¿no te parece? Esta idea es incompatible con el falso enunciado de “igualdad de oportunidades”, pero es armónica con “igualdad de derechos para todos”, ¿verdad?
  • No podemos renunciar a nuestra responsabilidad de construir un mundo moral. Tan es así que por ello nuestra Constitución reza en su Artículo 2:
Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.”
En ningún lado dice “igualdad de oportunidades”, ¿o si?

¿Y entonces? Pues por ello nosotros, los llamados “de izquierda” hablamos de “derechos” (¡qué cosas!), es decir, “Igualdad de derechos para todos”, en vez de “igualdad de oportunidades”. Por ello en las chácharas de la derecha, como en los desvaríos de Capriles o el mucho más elaborado y consistente documento de la MUD “Lineamientos Programáticos para el Gobierno de Unidad Nacional (2013 – 2019)” no encontrarás “igualdad de derechos”, sino “igualdad de oportunidades”.

¿Sabes cuántas veces menciona Piñera en el Discurso que cité la palabra “derechos”? DOS. ¿Y “oportunidades”? 17. Clarísismo.

martes, 19 de febrero de 2013

Por temor y codicia se nos caricaturiza en España, el Auschwitz del neoliberalismo

Página de hoy 19/02/2013 en el diario "El Mundo" de España
No es sorprendente que en un país donde tener viviendas sin habitantes y habitantes sin viviendas, donde casi cada día hay un suicidio porque como en las viejas novelas de Dickens ser "insolvente" es una marca indeleble que estigmatiza a familias enteras para su inexorable inmolación en el Auschwitz neoliberal en el que los nuevos "arios" tienen el poder total y se mofan de la mayoría "impura" que cuando despierta de su zombificación y se manifiesta en contra de su condena es apaleada brutalmente y detenida, donde una masa cada vez mayor de niños pasa hambre, cada vez más gente es más pobre mientras las empresas aumentan sus ganancias y se pavonean en revistas y telerreportajes personajes con cargos hereditarios cuyas propiedades se saben malhabidas; no es sorprendente, digo, que en ese país donde valientes siguen soñando su eterno sueño de República en lodosas cunetas en las que sus torturados restos se pudren de olvido oficial y obligatorio para no ser peligrosa inspiración en tiempos urgidos de esperanza se nos caricaturice. Porque nos temen. Somos los fantasmas que creyeron olvidados, encunetados, hechos limo en acequias y polvo en caminos. Nos temen porque aquí vive el sueño que allá aún duerme a los lados de las carreteras y que con cada indignación amenaza despertar. No, al contrario: es muy, pero muy comprensible que quienes detentan el poder real y mediático nos teman, que la Venezuela Bolivariana, cuyo nombre invoca al héroe que terminó con el dominio de la Corona española en América les provoque estremecimientos, que la cobriza Bolivia Plurinacional que retoma el control de sus derechos de los testaferros del nuevo colonialismo les estremezca, que la Argentina que ha preferido el bienestar de sus ciudadanos al de los empresarios españoles les parezca espeluznante, o que en el otrora Ecuador "mecido" se levante un movimiento indetenible que ha derrotado a la Banca y amenaza con hacer que los medios de comunicación sirvan a la sociedad toda y no a la sociedad mercantil nada más les produzca convulsiones de exorcizado, es harto comprensible. Y si a ello agregamos que el destello de ciertos colores, el eco de ciertas palabras, el rugido de las multitudes despiertan memorias, invocan a quienes parecían olvidados, y aquellas banderas que se creían tan desintegradas como los cuerpos de los encunetados vuelven a verse izadas en manos jóvenes españolas, que comienzan a recordar una historia que quiso ser borrada a fuerza del yuppismo, marcha y farándula de la fiesta de la "transición" de la que ahora queda una resaca interminable, vemos claramente que las causas de su horror están justificadísimas. Somos reflejo, y a través del espejo del Atlántico nos ven como futuro posible unos, otros vemos allá como pasado reciente: ¿acaso no recuerdan estos atolondrados "indignados" a nuestras "marchas de los pendejos" encabezadas entonces por un ya anciano Uslar Pietri? Tan falsa su transición como la nuestra, su fin de la dictadura como el nuestro, su democracia como la nuestra. El bipartidismo que se instaló aquí y que creímos tan nefasto que era imposible que se pudiera repetir en otro lado, lo vemos en ese reflejo que se nos antoja patético y cansino, AD-PSOE / COPEI-PP, y por ello no nos extrañan reuniones de figuras de ambos lados de ese espejo de feria siniestra, como la reciente de Felipillo con el Caprino que sirvió para el descrédito mutuo.
Lenguaje corporal: si Caprino se le arrima más a Felipillo se cae de la silla.

Y si de bipartidismos agotados y agotadores hablamos, no podemos dejar de mencionar la inmensa frustración del pueblo estadounidense, empobrecido, explotado y cada vez más vigilado por un Estado cada vez más militar y policial, que inicia el segundo período de Obama prácticamente sin expectativa alguna, luego de que una campaña de mercadeo sobre un "cambio" demostró ser sólo eso: propaganda.

Por eso nos odian: como buenos racistas, nos temen por nuestras similitudes más que por nuestras diferencias. Por ello en sus artículos o conversaciones no se citan cifras de pobreza, alfabetización, escolaridad, hambre, vivienda, etc. No sólo por que las de ellos son muy malas y las de nosotros cada vez mejores, sino porque el miedo es irracional, no sólo no necesita verdades, sino que requiere mentiras, porque de ese miedo nace el odio, que es el que produce acciones limitadas pero peligrosas de los neofascistas de allá y aquí. por eso se nos caricaturiza en España, como vemos en la lamentable pieza que incluyo aquí precediendo estas líneas a modo de ilustración pero que es una de miles, publicada de día en día, en las que como te indico nunca citan los sucesivos informes de la CEPAL que dicen cómo Venezuela es hoy el país menos desigual en el reparto del ingreso de la región, por ejemplo, o cómo la FAO declaró a la República Bolivariana libre de hambre, o la UNESCO de analfabetismo. Sólo recurren al cliché macartista pueril, con frases que podrías encontrar más brillantes en un cómic del "Capitán América" en el que se enfrente con su archienemigo "Calavera Roja" (Red Skull). Porque lo que hacen los medios contra Venezuela no es informar, es propaganda, a la Goebbells o a la Hearst, cuando más "suave". Porque no les interesa que se informe, no les interesa la verdad. Por eso nos caricaturizan en España, o en Estados Unidos, o en Colombia o dondequiera que supongan que somos un reflejo peligroso. A ese temor hay que añadirle otro elemento: la codicia. Venezuela posee las reservas petroleras más grandes del planeta, y no es el único recurso que tiene en abundancia, además de una situación geográfica de privilegio para el comercio. El no escrito pero codificado "Manual del Neocolonialismo" indica que cualquier Estado que posea algo codiciable que se niegue a compartir en "términos razonables" (esto como sabemos significa 90% para las empresas trasnacionales y 10% para la oligarquía local, en consideración generosa) debe ser remojado en el ácido de los "medios de comunicación libres" hasta ablandar, como condición previa a cualquier tipo de intervención, como hicieron con Irak (cosa que queda en evidencia en la película "The green zone"), Libia, Irán, Corea del Norte, Siria, e incluso con la pequeña Nicaragua, a la que el gobierno de Reagan llegó a calificar de "amenaza directa para los EE.UU.".  Si no es por el temor y la codicia, ¿por qué nuestros revolucionarios pero modestos logros nunca llegan a ser del conocimiento del público que se alimenta con el pienso barato que les suministran el Grupo Prisa, Vocento, CNN, etc.? En vez de ello, recurren a cosas tan atroces, falsas y truculentas como esta:
Lo que quiso ser una nueva escalada en la propaganda de ablandamiento contra Venezuela, fue un bumerán brutal que les golpeó con fuerza centuplicada quitándoles cualquier vestigio de credibilidad que pudiera haberles quedado para mentir sobre la Revolución que está en marcha nuevamente en casi toda América Latina. Ni con verdad ni con mentira pueden "ablandarnos", por eso nos caricaturizan: por el temor y la codicia.
Por ahí vi con mucha esperanza el germen de un movimiento que en España aboga por una Constituyente. Por su futuro y el nuestro, les deseo mucho y pronto éxito.

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viernes, 15 de febrero de 2013

Pinchetistas de Chile y fachas de Venezuela, unidos contra Cuba

¿Será acaso casualidad que el país que respaldó el golpe de Pinochet contra Allende en 1973 es el mismo que mantiene bloqueada a Cuba desde hace más de medio siglo?

¿Será acaso coincidencia que los pinochetistas atacan en Chile a Cuba y en Venezuela los antichavistas también?

Yo creo que sí: una total coincidencia ideológica



jueves, 14 de febrero de 2013

Se puede devaluar la moneda, pero no la confianza

No es de extrañar que comunicacionalmente nos tengan contra las cuerdas, o más bien nos estén masacrando mediáticamente, si nuestro Sistema Nacional de Medios Publicos (o “Bolivariano”, como también lo he oído nombrar, aunque seguramente también le dirán luego “Socialista”) reacciona con la agilidad de un extinto brontosaurio ante el ataque de de los medios privados, que como una gigantesca invasión de ratas todo lo roe y contamina, y vence por la rapidez, cantidad y poder infectocontagioso.


Sabido es que algunos paleontólogos tienen la teoría que más que un colosal cataclismo universal, fue la superioridad de los primeros mamíferos, seres diminutos parecidos a las modernas musarañas, la que terminó venciendo a los gigantescos, lentos y menos adaptables dinosaurios.


Regresamos de Carnaval y nos encontramos con una devaluación (para no usar el eufemístico “ ajuste cambiario” que es un insulto a nuestra inteligencia) cercano al 50% sin anestesia, sin preoperatorio, y hasta ahora, sin postoperatorio.


Una buena parte del país, de hecho más de la mitad salió de sus casas estas vacaciones para ir a la playa, a la montaña, a montarse en un avión, un autobús, un por puesto, en bicicleta, lo que sea para divertirse o descansar. Lo más probable es que buena parte de esas personas, incluyéndome, precisamente por descansar no hayamos estado pegados a los medios de comunicación, por lo cual aparte de los chismes terroríficos, la infección que ponen a correr las ratas, no sabemos nada de la medida devaluatoria.


Hoy en la mañana, mientras en los medios privados se aterrorizaba como es usual a la población ante cada nuevo escenario, el consabido SNMP (el Sistema Nacional.. ya saben) “miraba para otro lado” en su mayoría. De hecho, en una de las ondas de Radio Nacional estaban pasando un programa sobre astrología, esa invención de los periódicos gringos para vender más y embrutecer a sus lectores. Es que dfinitivamente, como los pobres, sólo heredamos las taras. Uno podría preguntarse angustiado si es que estamos en manos de gente que para tomar la decisión de devaluar se esperó “a que Venus saliera del retrógrado” o algo así. Es absolutamente incomprensible esta falta de respuesta (ya que ni siquiera es lentitud en darla) a una población que está siendo bombardeada con el terror ante una palabra que invoca los peores demonios: “devaluación”. Y en febrero.


Es comprensible que una medida de esta naturaleza no pueda ser anunciada con antelación: se beneficiarían entonces los mismos que lo hicieron en 1983 al tener esta información “filtrada” y se hicieron más millonarios. Pero que yo sepa nada impide que después de tomada se explique, de manera sencilla, calmada, pero completa, detallada y reiterada a la población las razones y expectativas de esta medida. “En Confianza”, como decía nuestro muy oportuno Ministro de Comunicacación Ernesto Villegas. Es como decirle a un paciente que lo van a dormir para hacerle un examen y se despierta con una cicatriz, y solo. O peor, no solo, sino con una tía y una prima chismosas diciéndole “¿Viste? Yo te dije que esos médicos te iban a matar, no saben lo que hacen, no te lo han dicho, pero en verdad te sacaron el hígado para un trasplante, seguro, al novio de la nieta de un primo de un amigo le pasó lo mismo...” etc. Y no aparece ningún médico que contrarreste esta información.


Es importante recalcar que si bien estamos acostumbrados a la campaña de terror de la derecha, esta vez concurren varios factores: hablan de un proceso que aunque no es el caso actual, está asociado a tragedias y dificultades en la mente de los venezolanos, la “devaluación”: Luis Herrera en el 83 el “Viernes Negro del 18 de Febrero, o la liberación del dólar y la catástrofe del segundo mandato de Carlos Andrés Pérez que devino en el Caracazo. Estos fantasmas fueron invocados por la oposición (a pesar de que como sabemos quienes la dirigen son los responsables de esas pesadillas) ante las terribles pruebas del Golpe del 2002 o el sabotaje y paro patronal de 2002-03. Pero esta vez Chávez lleva dos meses ausente, lo que crea un punto de incertidumbre en el pueblo chavista que no es conveniente subestimar.


En cualquier caso nada costaba contestar a algunas sencillas interrogantes:

  • ¿Por qué era necesaria la devaluación?

  • ¿Qué podemos esperar de ella?

  • ¿Cómo influirá en mi vida diaria y en mis planes para futuro?

  • ¿Como me van a garantizar que los alimentos, los electrodomésticos, los carros, los repuestos, el colegio, los útiles escolares, las medicinas, etc. etc. etc. no terminen de escaparse de mi alcance?

  • ¿Por qué no ponen presos a los especuladores cambiarios?

  • ¿Por qué no ponen presos a los especuladores y acaparadores de todo tipo? Ya hay varios productos que no se consiguen o que se consiguen con sobreprecios criminales en los buhoneros o páginas web, por lo que la preocupación es real.


Repetimos como loros para criticar a Globovisión con razón, por ejemplo, que la Constitución de nuestra nación dice que la información debe ser “veraz”. ¿Se nos olvida que también dice “oportuna”? Pareciera que es mucho después de que la gente se procupa, cuando las ratas han hecho su trabajo, que los responsables de esta medida y su implementación van a tratar de tranquilizar a los compatriotas. A juzgar por muchas reacciones donde la gente se expresa rápida y libremente, en páginas como Aporrea o las redes sociales, no es tanto que las ratas han hecho su trabajo, sino que el dinosaurio llamado SNMP es incapaz de hacer el suyo. Pero también los responsables de la medida (Giordani, Merentes, Maduro, etc.) debían hacer un esfuerzo mayor en informar: foros, micros, ruedas de prensa, encartes, etc., a través de la gran batería de medios a su disposición de una manera más eficiente y activa, no esperando que vinieran a decirles la gran “novedad” de que los medios privados aprovechan la ocasión para aterrorizar a la gente.


Para los socialistas venezolanos, la unidad alrededor de Chávez es un bien supremo basado en la confianza. Me parece que esta confianza no está siendo valorada y cuidada adecuadamente. A veces parece que dan demasiadas cosas por sentado, lo que es un error que no nos podemos permitir. Podemos devaluar la moneda, pero no la confianza. Así se perdió la Reforma en 2007. No esperemos a perder también la Revolución.




domingo, 3 de febrero de 2013

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